
A menos de dos meses de las Elecciones Municipales del 4 de octubre de 2026, el mapa electoral paraguayo comienza a mostrar escenarios claramente diferenciados entre las principales ciudades del país.
No existe, sin embargo, una sola “tendencia nacional” que permita anticipar automáticamente el resultado de las 263 elecciones municipales. En algunos distritos existen encuestas públicas; en otros, el análisis depende principalmente de los resultados de las internas, la capacidad de movilización de los partidos, las alianzas opositoras, el peso de los intendentes salientes y la fragmentación de las candidaturas.
La primera conclusión que puede extraerse del escenario actual es que la ANR llega competitiva en prácticamente todos los grandes centros urbanos, mientras la oposición presenta dos realidades diferentes: allí donde consigue unificarse puede construir elecciones muy competitivas; donde concurre dividida, aumenta considerablemente la ventaja estructural del Partido Colorado.
Asunción: la tendencia más clara hasta el momento
La capital es actualmente la ciudad donde existen señales cuantitativas más claras.
Tres mediciones conocidas entre julio y agosto colocaron al candidato colorado Camilo Pérez por delante de Soledad Núñez, candidata de la alianza opositora.
La encuesta de Grau & Asociados realizada el 23 y 24 de julio ubicó a Pérez en 41,2 % y a Núñez en 28,7 %, con un importante 21,4 % de personas todavía sin preferencia definida.
Posteriormente, una medición de MultiTarget realizada entre el 6 y el 10 de agosto entre 760 personas colocó a Pérez en 47,63 % y a Núñez en 35 %.
Otra encuesta anterior había registrado 47 % para Pérez y 32,1 % para Núñez.
Las metodologías y muestras son diferentes, por lo que los porcentajes no deben interpretarse como resultados electorales anticipados. Sin embargo, la coincidencia entre las mediciones permite hablar de una tendencia favorable al candidato colorado en Asunción.
El desafío de la oposición será reducir esa diferencia durante las semanas restantes y movilizar a un electorado que no necesariamente participa con la misma intensidad que la estructura partidaria colorada.
Asunción será además mucho más que una elección municipal. Una victoria amplia de cualquiera de los dos principales bloques tendrá inevitablemente una interpretación nacional con vistas al proceso político hacia 2028.
Luque: la unidad opositora puede cambiar completamente la elección
Luque representa probablemente uno de los escenarios más interesantes del Departamento Central.
Por la ANR compite Hugo “Hugui” Farías, ganador de las internas coloradas por Honor Colorado.
Inicialmente, enfrente aparecían varias candidaturas opositoras importantes: Manolo Achucarro, del PLRA; José Luis Chilavert, por Luqueños Unidos; y Belén Maldonado, vinculada a otra alianza opositora.
Pero en julio se produjo un movimiento político significativo: los tres sectores llegaron a un acuerdo para buscar una candidatura única mediante una encuesta.
Esta decisión cambia sustancialmente la lectura electoral de Luque.
Una oposición dividida entre tres figuras podía favorecer claramente a la ANR. Una oposición unificada, en cambio, podría transformar la ciudad en una de las contiendas más competitivas del país.
Luque tiene además un enorme peso electoral: solamente en las internas había más de 137.000 ciudadanos habilitados dentro de las organizaciones participantes.
Por eso, la definición opositora y la capacidad posterior de transferir votos entre sectores diferentes serán fundamentales.
San Lorenzo: Salomón enfrenta una oposición que intenta concentrarse
En San Lorenzo, el Partido Colorado apuesta nuevamente por Felipe “Felipito” Salomón, candidato de Honor Colorado y figura vinculada directamente a la administración municipal.
Del lado liberal aparece Luz Bella González, del Nuevo Liberalismo.
Pero el elemento políticamente más relevante ocurrió después de las internas: distintos sectores opositores comenzaron a respaldar su candidatura.
La denominada alianza Unite por Sanlo reunió partidos del tercer espacio y organizaciones políticas que buscan concentrar el voto opositor alrededor de González.
Esto coloca a San Lorenzo dentro del grupo de municipios donde la capacidad de unidad será determinante.
La ANR parte con una estructura territorial importante, mientras la oposición intenta convertir la elección en un enfrentamiento esencialmente entre dos grandes bloques.
Sin encuestas públicas suficientemente amplias y comparables, sería prematuro establecer un favorito, pero San Lorenzo debe considerarse entre las elecciones estratégicas de Central.
Capiatá: la división opositora beneficia inicialmente a la ANR
La situación es diferente en Capiatá, una de las ciudades más pobladas del Paraguay.
La candidata de la ANR es Laura Gamarra, quien busca la reelección y representa a Honor Colorado.
Por el PLRA compite la exintendenta Benita Jara Cañiza, quien posteriormente consiguió el respaldo político de Yo Creo, el movimiento liderado por Miguel Prieto.
Pero el proceso de unidad opositora no logró cerrarse completamente.
Nicolás Oviedo, de la Alianza Unidos por Capiatá, mantiene otra candidatura opositora.
Este factor puede ser determinante.
Cuando dos candidaturas disputan un electorado opositor similar mientras la ANR presenta una candidatura única y moviliza toda su estructura, la fragmentación puede convertirse en una ventaja electoral para el Partido Colorado.
Por ello, Capiatá representa uno de los mejores ejemplos de una regla que podría repetirse en octubre: la unidad opositora no garantiza una victoria, pero su división puede facilitar considerablemente el camino colorado.
Ciudad del Este: Yo Creo pone a prueba su dominio territorial
Ciudad del Este tiene una característica que la diferencia del resto de las grandes ciudades.
Aquí el principal adversario de la ANR no es el PLRA, sino Yo Creo, la fuerza política creada alrededor del liderazgo de Miguel Prieto.
Por el Partido Colorado competirá Rigoberto Chamorro, quien ganó una interna extraordinariamente ajustada: obtuvo 14.018 votos frente a los 13.898 de Magno Álvarez, apenas 120 votos de diferencia.
Por Yo Creo se presenta Daniel Pereira Mujica, quien busca mantenerse al frente del proyecto político municipal.
También existen otras candidaturas opositoras, entre ellas Laura Folle por una alianza, por lo que la dispersión será un factor a observar.
Ciudad del Este tiene un significado político nacional.
Yo Creo debe demostrar que el fenómeno político construido alrededor de Prieto puede mantenerse aun después de años de confrontación con el Partido Colorado y convertirse en una estructura electoral permanente.
La ANR, por su parte, tiene la oportunidad de intentar recuperar una de las ciudades económica y electoralmente más importantes del Paraguay.
Por esas razones, Ciudad del Este será probablemente, junto con Asunción y Encarnación, una de las elecciones municipales con mayor lectura nacional.
Encarnación: posiblemente uno de los mano a mano más fuertes del país
La elección de Encarnación presenta una configuración completamente distinta.
La ciudad está gobernada por sectores opositores desde hace aproximadamente una década y la ANR busca recuperarla con una figura de fuerte peso político.
El candidato colorado es el diputado Sebastián Remezowski, quien obtuvo alrededor del 75 % de los votos en su interna partidaria.
Del otro lado aparece también un diputado nacional, el liberal Carlos Pereira, respaldado por una amplia coalición de fuerzas opositoras.
La diferencia con otras ciudades es importante: en Encarnación la oposición consiguió construir anticipadamente una candidatura de consenso.
Esto evita el problema de dispersión que se observa en otros municipios.
La elección enfrenta por tanto a dos candidatos con estructura, exposición nacional y respaldo político importante.
Además, tiene una dimensión simbólica.
Si la ANR recupera Encarnación después de una década de gobiernos opositores, será una de las principales victorias coloradas de la jornada.
Si Pereira mantiene el municipio para la oposición, el resultado consolidará nuevamente a Encarnación como uno de los principales polos territoriales no colorados del país.
Lambaré: el rekutú colorado frente a una oposición fragmentada
En Lambaré, Guido González, de Honor Colorado, busca regresar al cargo mediante la reelección.
En las internas derrotó a Carolina González por una diferencia de 11.595 votos.
Sin embargo, la elección general presenta varios contendientes.
El PLRA lleva a Nelson Medina, mientras que Celso Núñez representa a la Alianza Unidos por Lambaré. También existen otras fuerzas menores.
Hubo conversaciones para concentrar a la oposición, pero no se consiguió hasta ahora una candidatura única entre los principales sectores.
Esta fragmentación podría constituir una ventaja inicial para González.
Pero Lambaré también posee una particularidad: la gestión municipal y el estado de la infraestructura de la ciudad han estado permanentemente en el centro del debate público.
Por ello, la elección probablemente tendrá un fuerte componente de evaluación de gestión, además de la identificación partidaria tradicional.
Ñemby: una elección imprevisible y con fuerte componente local
Ñemby presenta uno de los escenarios más particulares de Central.
El candidato de la ANR será Tomás Olmedo, perteneciente a Fuerza Republicana y no a Honor Colorado.
Olmedo ganó una interna colorada extremadamente cerrada: obtuvo 6.030 votos contra 5.949 de Gianina Ramírez, una diferencia de solamente 81 votos.
Por el PLRA se presenta el exsenador Blas Lanzoni, quien dominó ampliamente su interna con 10.382 votos, aproximadamente el 89 %.
Pero tampoco habrá solamente dos candidaturas.
Cheng Kuo, respaldado por una alianza vinculada a Yo Creo, también competirá, además de otras alternativas.
Esto convierte a Ñemby en una elección difícil de proyectar exclusivamente mediante las estructuras nacionales.
La figura de Olmedo, el peso histórico de los Lanzoni y la aparición de un tercer espacio pueden producir una distribución de votos muy particular.
Mariano Roque Alonso: la ANR busca romper un territorio liberal
Otra elección que merece atención nacional es Mariano Roque Alonso.
La ciudad se mantiene bajo administración liberal y la intendenta Carolina Aranda respalda ahora la candidatura de su esposo, el diputado Marcelo Salinas.
La ANR presentará a Julián Vega, de Honor Colorado.
Vega salió fortalecido de la interna colorada: obtuvo 10.235 votos, aproximadamente el 61 %, mientras su inmediato rival consiguió 2.413.
El escenario enfrenta entonces a una maquinaria colorada que llega unificada contra un sector liberal que intenta mantener el control de un municipio históricamente favorable.
Si la ANR consigue conquistar Mariano Roque Alonso, será una victoria territorial relevante dentro de Central.
Si el PLRA conserva la intendencia, demostrará capacidad para mantener uno de sus enclaves metropolitanos más importantes.
Fernando de la Mora: un municipio clave para medir la nueva conducción liberal
Fernando de la Mora tiene además un significado especial para el PLRA.
Es la ciudad desde donde construyó buena parte de su liderazgo Alcides Riveros, quien ganó ampliamente la presidencia nacional del Partido Liberal durante las internas de junio.
Por ello, el resultado municipal tendrá una lectura que excede los límites de la ciudad.
Una victoria liberal reforzaría políticamente al denominado Nuevo Liberalismo y a la conducción encabezada por Riveros.
Una eventual derrota, en cambio, tendría un fuerte impacto simbólico sobre el nuevo liderazgo partidario.
Fernando de la Mora será por tanto uno de los municipios que permitirán medir si la renovación interna experimentada por el PLRA consigue traducirse también en resultados electorales generales.
Limpio: otro laboratorio para la fragmentación
Limpio presenta igualmente una elección multipartidaria.
La ANR lleva como candidato a Manuel Aguilar, ganador de la interna por Honor Colorado.
Por el PLRA compite Juancho Gómez, mientras aparecen además Antonio Sachak por Unidos Podemos y Oliver Alvarenga por Cruzada Nacional.
La existencia de varias candidaturas vuelve nuevamente central la pregunta sobre cómo se distribuirá el voto no colorado.
Es uno de los municipios de Central donde la diferencia entre una oposición coordinada y una oposición fragmentada puede alterar considerablemente el resultado.
Coronel Oviedo: el intendente colorado llega fortalecido
En Coronel Oviedo, capital de Caaguazú, el intendente Marcos Benítez consiguió una importante victoria en las internas coloradas.
Benítez obtuvo 13.519 votos, contra 8.315 de Elvio Castro y 3.598 de Roly Gaona.
Su adversaria liberal será Rosana Bogado, quien también consiguió una victoria contundente en las internas del PLRA, con 4.685 votos frente a 1.693 de René Ávalos.
La mayor movilización registrada por la ANR es visible en los números de las internas, aunque comparar directamente los votos de internas de partidos diferentes no permite proyectar el resultado de una elección general.
Coronel Oviedo será una prueba importante para conocer si el Partido Colorado puede convertir su elevada movilización interna en una victoria general o si la oposición logra sumar electores independientes y de otras agrupaciones.
Villarrica, Concepción y otras capitales: atención a los enfrentamientos tradicionales
En Villarrica, la ANR presenta a Pilo Fanego, mientras el PLRA lleva a Magín Benítez.
En Concepción, competirán entre los principales partidos Berni Villalba, de Honor Colorado, y Tati Urbieta, del Nuevo Liberalismo.
Aunque estas ciudades reciben menos cobertura nacional que Asunción o Ciudad del Este, sus resultados serán relevantes para medir la distribución territorial de ANR y PLRA fuera del área metropolitana.
Lo mismo ocurre con capitales como Caacupé, San Pedro, Caazapá, San Juan Bautista y Paraguarí.
El resultado nacional de las municipales no debe evaluarse solamente por quién gana Asunción.
La verdadera fortaleza territorial de cada agrupación aparecerá al sumar las capitales departamentales, las grandes ciudades metropolitanas y los municipios del interior.
Tres grandes tendencias a observar
Con la información disponible hasta ahora, pueden identificarse tres tendencias principales rumbo al 4 de octubre.
1. La ANR llega con una estructura territorial muy competitiva
Honor Colorado ganó la candidatura colorada en la gran mayoría de los principales municipios de Central y también en numerosas capitales departamentales.
Asunción, Luque, San Lorenzo, Capiatá, Lambaré, Limpio, Mariano Roque Alonso, Villa Elisa y Coronel Oviedo, entre otras ciudades, tendrán candidatos vinculados al oficialismo colorado.
La excepción más significativa entre las principales ciudades de Central es Ñemby, donde se impuso Fuerza Republicana.
La capacidad de reunificación de la ANR después de las internas será uno de sus principales activos.
2. La unidad opositora está produciendo escenarios muy diferentes
En varios municipios se observa una tendencia de sectores opositores a reducir la fragmentación electoral frente a la ANR.
Pero la aplicación de esa estrategia es desigual.
Encarnación presenta una candidatura opositora fuertemente unificada.
San Lorenzo avanzó hacia una concentración de apoyos.
Luque inició un mecanismo para seleccionar a un único candidato entre tres sectores importantes.
En cambio, Capiatá, Lambaré, Ñemby y otros municipios todavía presentan varias candidaturas que pueden competir por sectores similares del electorado.
Ese factor puede terminar siendo decisivo.
3. Asunción no necesariamente anticipará lo que ocurrirá en todo el país
La ventaja que actualmente muestran las encuestas para Camilo Pérez constituye un dato político importante, pero sería metodológicamente incorrecto trasladarla automáticamente al resto del Paraguay.
Las municipales son elecciones fundamentalmente locales.
Un elector puede votar colorado en una ciudad, liberal en otra o apoyar a una alianza independiente dependiendo de la figura del candidato, la evaluación de la administración saliente y las estructuras locales.
Por eso, el 4 de octubre podrían producirse simultáneamente avances colorados en determinadas ciudades y victorias opositoras en otras.
Las ciudades que pueden definir la lectura política del 4 de octubre
Si hubiera que seleccionar los escenarios que probablemente concentrarán mayor atención nacional, deberían observarse especialmente:
Asunción, por su peso político y porque actualmente existen encuestas que muestran una ventaja colorada.
Ciudad del Este, porque definirá si Yo Creo mantiene el principal bastión político construido fuera del sistema tradicional ANR-PLRA.
Encarnación, porque enfrenta una oposición consolidada después de una década en el poder contra un candidato colorado de fuerte respaldo interno.
Luque, porque una eventual candidatura única opositora podría producir una de las mayores batallas electorales de Central.
San Lorenzo, por su enorme peso demográfico y la reorganización opositora.
Capiatá, donde la división de las fuerzas opositoras puede resultar determinante.
Mariano Roque Alonso, donde la ANR intentará romper un territorio administrado por el liberalismo.
Ñemby y Lambaré, por la combinación de liderazgos locales fuertes, candidaturas múltiples y el debate sobre las administraciones salientes.
Coronel Oviedo, como uno de los principales indicadores electorales del interior del país.
Una elección municipal con consecuencias nacionales
Las elecciones del 4 de octubre de 2026 elegirán intendentes y miembros de las Juntas Municipales, pero sus efectos políticos irán mucho más allá de los gobiernos locales.
Para el Partido Colorado, el objetivo será mantener o ampliar su dominio territorial y comprobar si la fortaleza mostrada por Honor Colorado en las internas puede trasladarse a una elección abierta.
Para el PLRA, será la primera gran prueba electoral de su nueva conducción y del Nuevo Liberalismo.
Para Yo Creo y los partidos del tercer espacio, octubre permitirá comprobar si pueden transformar experiencias locales y alianzas electorales en una estructura territorial más extensa.
Y para toda la oposición, las municipales ofrecerán una respuesta a una pregunta fundamental camino a 2028: ¿la unidad electoral puede realmente reducir la ventaja estructural que mantiene la ANR en gran parte del territorio nacional?
Todavía faltan semanas de campaña y, fuera de Asunción, existe escasez de encuestas públicas suficientemente sólidas como para declarar favoritos en numerosos municipios.
Por eso, el escenario sigue abierto.
Pero una tendencia política comienza a observarse:: en los municipios donde la oposición logra concentrarse, la competencia tiende a convertirse en un enfrentamiento entre dos grandes bloques; allí donde permanece dividida, la estructura colorada comienza la carrera con una ventaja considerablemente mayor.
El 4 de octubre mostrará hasta qué punto esa diferencia termina definiendo el nuevo mapa municipal del Paraguay.